Torrijas veganas

14 abr Torris2

¡Reaparezco!
Y lo hago con una receta para lamer el plato
donde coloquéis estas torrijas veganas.
¿Torrijas veganas?
¡Sí! Son súper sencillas de hacer, sustituimos leche y huevo por ingredientes fáciles de encontrar y tienen un sabor… nadie se va a dar cuenta de que no son las torrijas de toda la vida, os lo aseguro, y no habremos recurrido a ningún ingrediente de origen animal =)Torris3

Anotad, vamos a la tiendita de producto ecológico o herbolario de confianza a por lo que nos falte en la despensa y ¡a la cocina!
Para esta semana ya tenemos postre, o desayuno, merienda…
¡Pero comed con mesura!
No me vayáis a echar luego la culpa de esos kilillos de más =P

Ingredientes:

  • 1 barra de pan del día anterior
  • 3/4 l. bebida de avena ecológica
  • cáscara de 1/2 limón ecológico
  • 1 palo de canela ecológica
  • 2 cucharadas azúcar integral de caña ecológica
  • 6 cucharadas harina de garbanzo ecológica
  • 1/2 cucharadita vinagre
  • agua
  • aceite de oliva virgen extra
  • 100 gramos azúcar integral de caña ecológica
  • canela molida ecológica al gusto

Antes de nada vamos a preparar la leche vegetal en la que empaparemos nuestras torrijas, para ello, ponemos la bebida de avena en un cazo al fuego y cocemos junto a la cáscara de limón, el palo de canela y las dos cucharadas de azúcar (tened en cuenta que la bebida de avena, aunque no suele llevar azúcares añadidos, ya tiene un saborcito dulce, así que no os paséis con el azúcar).
La bebida de avena la podéis sustituir por otra de arroz,
almendra, avellana, quinoa… la que más os guste.
Con nuestra bebida de avena “merengada” lista,
sólo nos queda dejarla reposar hasta que quede templada.Torris6

Mientras, nos ponemos con la mezcla que sustituye al huevo con el que se rebozaremos las torrijas. Ponemos las seis cucharadas (soperas pero rasas) de harina de garbanzo en un bol y vamos añadiendo agua -y removiendo para que no se formen grumos- hasta que nos quede una textura espumosita similar al huevo batido. Agregamos también el vinagre,
que se usa para que no nos quede sabor a garbanzo, y removemos.

Nos queda cortar el pan en rebanadas un poquito gruesas,
ir calentando una sartén con aceite
y preparar el azúcar con canela con el que remataremos la receta.
¿Todo listo? Pues comenzamos…

Rebanada de pan, la mojamos en la leche de avena merengada, la pasamos por la mezcla de harina y agua y directa al aceite, freimos por cada lado, que se quede doradita, la ponemos en un plato cubierto con papel de cocina (para que escurra el aceite) y, por último, pasamos por la mezcla de azúcar y canela.
¡Y así con todo el pan! Nos vamos a juntar con una buena fuente de torrijas =DTorris

Cuando acabéis, dejáis que se enfríen un poquito y a la mesa.
No digáis a nadie de primeras que son veganas, a ver si notan alguna diferencia.
Luego, comentadlo,
¿habéis visto lo fácil que es cocinar sin ingredientes de origen animal? ^_^

Pd. ¡La receta original es de CreatiVegan!

Crema de col lombarda

24 feb CremaLom4

Esta mañana ha aparecido una lombarda perdida en la nevera, metida en el cajón, ocupando un triste rincón con el resto de hortalizas…
He pensado hacerla en ensalada pero me apetecía un plato caliente,
así que al final he vuelto a caer en las cremas.
Lo confieso una vez más, ¡tengo adicción por las cremas de verduras y hortalizas!
Podría pasar el resto de mis días comiendo cremas de calabaza, puerro, zanahoria…, y pan, patatas fritas de bolsa y queso =DCremaLom1

En fin, recetilla para comenzar la semana
e intentando retomar la actividad cocinera y blogueril.
¡Vamos a ello!

Ingredientes:

  • 1 col lombarda pequeña*
  • 2 patatas medianas*
  • 2 puerros pequeños*
  • 1 ramita de apio*
  • 1 litro y cuarto de agua
  • aceite de oliva
  • sal
  • leche de avena al gusto

*De cultivo ecológico

Lo primero y principal,
lavar bien todas las hortalizas que vamos a necesitar y pelar las patatas.
Una vez que lo tengamos todo, esto es coser y cantar,
menuda crema rica que vamos a tener lista en un ratejo.CremaLom

Con el puerro limpio, sólo tenemos que cortarlo en rodajitas finas
(¡y no desechéis todas las hojas verdes! que tenemos muy mala costumbre y al final acaba más de medio puerro en la basura) y darle una vueltecilla en el aceite que habremos echado en el fondo de la cacerola donde cocinaremos.
Cortamos las patatas en gajos y las salteamos también junto a la ramita de apio (con sus hojas) cortada en trocitos y la lombarda, a la que le habremos retirado las hojas más feas, la habremos lavado bien y cortado en trozos hermosos.

Un par de revueltas, añadimos sal al gusto y vertemos el litro y cuarto de agua, tapamos la cacerola y dejamos que se cocine todo a fuego medio, controlando que no se quede sin agua y hasta que las hortalizas estén blanditas.CremaLom2

Una vez listo (veréis qué color más espectacular tiene ahora nuestro guiso),
sólo nos queda pasar la batidora.
Si veis que ha quedado mucho caldo retirad un poco antes de triturar
(ese caldo es perfecto para bebérselo o regar las macetas, aquí no se tira ¡nada!)
e id agregando la leche de avena poco a poco, al gusto, hasta que coja una buena textura (mi crema se quedaba bastante espesa, así que añadí la leche sin miedo)

¿Qué os parece esta espectacular crema de color morado?
Todos a buscar coles lombardas al mercado,
que esta semana ya tenemos una de las comidas -o las cenas- solucionada =)CremaLom3

Quiche de calabaza, zanahoria amarilla y puerro

27 ene Quichecala1

Ha pasado más de un mes desde mi última receta, lo sé.
Un mes de trámites, papeleos, oficinas, carreras de un sitio a otro, llamadas… para que luego digan que montar negocios en España es sencillísimo y dan todo tipo de facilidades, ¡una leche!
Y es que enfrentarse a la burocracia de este país es más complicado
que aquella prueba de Astérix en la que tenían que conseguir la forma A38 pasando por “La casa que enloquece”.
A ver si comenzamos a exigir nuestros derechos y las cosas comienzan a cambiar, lo necesitamos.

En fin, el caso es que vuelvo por aquí con nuevas recetas, estoy sacando algo de tiempo para ir preparando cositas ricas, aunque esté liadísima no puedo dejar de pensar en qué hacer con esa calabaza que ronda la nevera, aquel paquete de quinoa o ese bote de nata que lleva abierto un par de semanas.

Y más o menos es lo que me ha pasado con esta quiche.
Para mí las quiches son una manera de aprovechar y convertir las cosas que van quedando por la nevera o la despensa en un manjar delicioso,
¿quién puede resistirse a este pastel salado? Yo, por supuesto, ¡no!Quichecala2

Vamos, tomad nota y nos ponemos a ello, esta noche nos la cenamos
y pensamos que estamos en un cinco tenedores =D

Ingredientes:

Masa quebrada

  • 280gr. harina todo uso
  • 100gr. agua con gas
  • 10gr. semillas de chía
  • 80gr. aceite de oliva virgen extra
  • sal

Relleno

  • 450gr. calabaza ecológica
  • 1 puerro grande ecológico
  • 1 zanahoria amarilla hermosa ecológica
  • 2 huevos M ecológicos
  • 250gr. nata para montar (no tenía otra cosa)
  • 50gr. queso en polvo
  • 1 cucharadita de cúrcuma molida
  • aceite de oliva virgen extra
  • sal

Primeramente tenemos que hacer la masa quebrada, ya sabéis que se hace con mantequilla, claro, pero muchas veces la mantequilla me resulta demasiado pesada y la margarina no me gusta nada, así que vuelvo a recurrir al aceite de oliva echando mano de esta recetilla que encontré en El chef coli
y que llamó mi atención porque usa agua con gas para hacerla y en mi casa nunca falta una botella.

Cogemos un bol y depositamos en él la harina tamizada, hacemos un hueco al centro y vertemos el aceite, el agua con gas, las semillas de chía (las compré hace unos meses y han aparecido mientras buscaba la harina… ¡llegó su momento!) y la sal. Mezclamos bien con una cuchara o una rasqueta y acabamos amasando -dentro del bol, no hace falta sacar la masa- ligeramente, hasta que veamos que todos los ingredientes están bien unidos.
Hacemos una bola, tapamos con film o un gorro de ducha (sí, suelo usar gorros de ducha para las masas, es “culpa” de Bea de Babette y sus consejos)
y dejamos en la nevera durante una horita.Quichecala

Pasada la hora, sacamos la bola y ahora se va a trabajar estupendamente.
Volcamos en la encimera (a mí no me ha hecho falta ni harina, si acaso espolvorear una poquita), estiramos con el rodillo hasta conseguir la forma de nuestro molde, la liamos un poco en el rodillo y depositamos sobre el molde, lo forramos bien, pinchamos con un tenedor, si tenéis garbanzos o peso para ponerle y que no suba, estupendo, si no, no hay problema la metemos en el horno precalentado a 180º durante media horilla.
Sacamos pasado este tiempo y dejamos dentro del molde,
que no vamos a tardar nada…

Y ahora, ¡a por el relleno!
En el frigo apareció un cuarto de calabaza que pelé y corté en dados, una zanahoria amarilla hermosísima que corrió la misma suerte, un puerro que lavé y del que añadí la parte verde también cortadito en juliana (¡es que se come!) y lo puse todo en una sartén con un chorrito de aceite de oliva a fuego lento, para que se nos haga sin prisa. Salamos y añadimos la cucharada de cúrcuma
(me encanta el color y el saborcillo que le da a los platos).

Mientras, en un bol ponemos la nata junto al queso y los dos huevos,
batimos un poco y, una vez tengamos las hortalizas listas, las añadimos, mezclamos bien y ¡a la masa!

Ahora la quiche al horno a unos 200º durante otra media hora o hasta que veáis que ha cuajado sin que se quede hecha una suela,
que nos gustan las quiches jugosas.Quichecala3

Sacamos, dejamos que se entibie un poquito ¡y a comer!

Recetaca de aprovechamiento y con producto de temporada de la huerta ecológica de unas amigas majísimas y los huevos de gallinitas felices que nos regaló otro amigo, no podemos pedir más =D

Pd. Las fotos son una castaña, la falta de luz y las prisas no me han permitido hacer mucho más, las próximas serán algo mejores.

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