Recetas manchegas: Asadillo de judías verdes

Hoy es el día de nuestra región, Castilla La Mancha y, además, este año coincide con el comienzo de los actos en conmemoración del Santo Voto, la festividad más antigua y con más arraigo de Puertollano.
La tradición se remonta a mediados del siglo XIV, más concretamente al año 1348, la peste negra asolaba Europa y en nuestra localidad aparecieron los primeros contagios, a las pocas semanas sólo quedaban trece vecinos* que, temerosos de sufrir la mortal enfermedad, prometieron un voto: “sacrificar todos los años unas vacas a los ocho días de la Ascensión si la enfermedad cesaba, haciendo una comida para repartirla a todos los habitantes del pueblo”**

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*Imagen extraída de la web del Ayuntamiento de Puertollano

Como veis, aquellas trece familias se salvaron de la peste bubónica, de ahí que vengamos celebrando el Voto casi sin interrupción desde entonces.
Hoy comenzará el reparto de los panecillos consagrados y, por la noche, el encendido de las calderas donde se cocina el “voto”: un guiso de patatas y carne de vaca que a la mañana siguiente se reparte a todo aquel que pasa por la explanada de la Ermita de la Virgen de Gracia.
Tengo muchos recuerdos de esta festividad: el olor del guiso, las mujeres pelando patatas, mis convecinos haciendo cola con sus ollas esperando la comida, la leña ardiendo, los bollos de pan, los grupos de folcklore bailando y cantando…

Y, siendo también el Día de la Región, lo suyo es celebrarlo como siempre hacemos en este país: ¡comiendo y bebiendo! ;)
Las calles se llenan de gente, vino o cerveza en mano, apostados en las terrazas de los bares -ya existentes o montadas para la ocasión-, la música a todo trapo, las comidas populares y los platos de migas, gachas, caldereta, pisto, asadillo, berenjenas de Almagro, queso o jamón corriendo como la pólvora entre los grupos de amigos.
Luego un heladito de Morán o Romero, y el café o la copa en el Plazolete Patón o la calle del Puerto y para casa más contento que unas castañuelas.

Por mi parte, para conmemorar que soy castellana y manchega (aunque muy del sur de La Mancha), quería compartir esta receta humilde y sencilla, típica de los meses de verano, cuando las huertas de la comarca están en todo su esplendor y se preparan platos de hortalizas y verduras frescos en cantidad y que nos permiten comerlos en varios días.
En mi zona es muy común el asadillo de pimientos rojos asados, una delicia, pero también es muy del Campo de Calatrava (Argamasilla, Granátula, Calzada, Aldea del Rey, Valenzuela…) este asadillo de judías verdes que, acompañado de un huevo frito y un trozo de pan moreno, cae al estómago como ‘gloria bendita’.
Preparáis una buena sartenada, dejáis que repose de un día para otro y a ir tirándole.
Probadlo y me contáis. Sigue leyendo…

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