Arroz negro

Una vez más, y aprovechando que es festivo en Castilla La Mancha (ya veis que últimamente sólo me aplico con el blog cuando tengo días libres… el trabajo y las tareas diarias no me dejan con muchas ganas de encender el ordenador), publico esta receta de arroz que solemos preparar muy asiduamente.

En casa somos unos locos del arroz negro y, desde que descubrí la receta de Esbieta, la tuneo con lo que tenga por la nevera pero la cocino a su manera ya que siempre, siempre sale delicioso y se hace en muy poco tiempo (otra receta para los que dicen que no cocinan porque tienen demasiada faena, no quieren perder ni un minuto en la cocina y se tiran a los platos preparados listos para calentar).

No me voy a enredar con historias ni explicaciones, aquí hemos venido a hablar de este arroz y lo que queremos son los pasos rápidos para prepararlo hoy mismo, id tomando nota… Sigue leyendo…

Estofado de pavo y setas

Al leerla, esta receta os sonará a otoño total, sentiréis incluso el aroma, con las setas, champiñones, el tomillo…
Pero no, estamos en plena primavera y algunos días pasados incluso rozando temperaturas veraniegas, quizá para muchos ya es tiempo de echar mano de elaboraciones más rápidas y frescas, nosotros en casa no nos resistimos a comer calentito, rico y darle a la cuchara, es algo que nos encanta.

Y como había comprado un par de solomillos de pavo y no me apetecía plancha, eché un ojo a la nevera, fui sacando cosas y se me ocurrió este plato sabroso,
¿os animáis con él? Sigue Leyendo…

Recetas de vigilia: Bacalao al horno con langostinos

Arranca la Semana Santa y, como cada año, volvemos a desempolvar los clásicos de la gastronomía de vigilia.

En casa nos gusta mantener esta tradición: es tiempo de bacalao cocinado de ciento un maneras, tomate frito con huevo, potaje de garbanzos con pelluelas, huevos rellenos, arroz con leche, torrijas, natillas o flanes -en otros momentos incluso también lo fue de bartulillos, flores de Calatrava y rosquillos fritos, ¡qué delicia!-

Y es que, al final, todo este patrimonio gastronómico forma parte de la historia de nuestra familia, nuestro pueblo, nuestra tierra… historia forjada por madres, hijas, abuelas y bisabuelas, alquimistas caseras que guardaron para nosotros sus pequeños secretos culinarios y recetas creadas en cocinas de fogón de hierro, entre botes de especias, ramas de laurel, cacerolas esmaltadas, pucheros de barro y cucharones de madera.

En estos tiempos de prisas, cosas que (dicen que) se comen y vienen dentro de bolsas de plástico de colorines y alimentos reales casi olvidados, expongo aquí -una vez más- mi alegato en favor de la vuelta a la cocina y la comida, a sacar el recetario de la estantería, clickar en alguno de los cien millones de blogs que hay en la red, arremangarse y dedicarse un ratito de amor: amor a la cocina, amor a los alimentos y amor a la propia salud, ¿quién mejor que uno mismo para cuidarse por medio de la alimentación? ;)

Bacalao4

Volviendo a la receta, hoy utilizamos el ingrediente clásico entre los clásicos de Semana Santa: el bacalao, en este caso fresco, aunque en mi tierra el bacalao se ha comprado siempre en salazón (es lo que tiene vivir lejos de la costa), desalándolo posteriormente con su ritual de cambios de agua y cocinando con él infinidad de recetas típicas de estas fechas.

Y es que mí el bacalao en salazón no me hace mucho y como la que cocina soy yo, poco más hay que decir ;) Sigue leyendo…

Guiso de garbanzos con langostinos

Con el frío y la lluvia de estos días, he llegado a casa del trabajo helada y con muchísimas ganas de comer platos calientes de cuchara, con su caldo rico, sus legumbres… de entre todas, mi favoritos son los garbanzos y pensé en hacerlos con calamares o sepia -otra receta que me encanta-, pero tenía langostinos en casa, así que no encontré excusa posible para no prepararlos.

Como siempre os digo, sacad ratos para cocinar.
Solemos llegar súper cansados del trabajo y las mil y una faenas que nos vamos marcando, muchas veces sólo apetece abrir la nevera y comerse medio bote de aceitunas, unas lonchas de jamón, un par de rebanadas de pan y un yogur por no perder tiempo y no ensuciar de más, pero eso podemos hacerlo un día de prisa extrema, el resto hemos de comer como lo hacíamos de pequeños: comida real, cocinada en casa, con alimentos reales e intentando saborearla y disfrutarla con calma.
Yo suelo dedicar el domingo o varias tardes a la semana para preparar las comidas de la semana, os aseguro que con un poquito de organización es suficiente ;)

Y volviendo a la receta: con casi todos estos guisos y potajes lo suyo es hacer cantidad de más y que nos sobre de un día para otro, ¡que está más rico aún! Seguir leyendo…

Berenjenas rellenas “a la griega”

Hace unos días preparé esta receta con la intención de participar en un concurso,
pero quedó tan rica y es tan sencilla que me pareció mejor publicarla aquí para que quedase perenne y por si alguien se anima a probar ;)

Y es que, además, hace casi un año que estuvimos en Atenas, tenía berenjenas recién compradas y una cuña de feta D.O. curado 6 meses en barrica que estaba deseando cortar,
de ahí el apodo de “a la griega”.
Para mí fue el momento perfecto para echar un buen rato entre fogones, recordando los paseos por Plaka y Monastiraki, el bullicio del mercado ateniense, las tiendas de alimentación de las callecitas cercanas, las vistas desde la Acrópolis y el Licabeto, los restaurantes donde disfrutamos de la gastronomía griega…
En fin, nos quedó tanto por ver, comer y pasear, ¡habrá que volver!

beren4marca

Como veréis, aunque en casi todas las recetas de berenjenas rellenas nos indican que hay que asarlas para después sacarles la pulpa, en mi caso lo que suelo hacer es cortarlas a lo largo por la mitad y escaldarlas en agua con sal, así toda la berenjena queda súper tierna y se come enterita (bien lavada siempre, eso sí).

Elegid siempre unos buenos ingredientes y dedicad un ratito a cocinar,
¡estas berenjenas merecen mucho la pena! Sigue leyendo…

Recetas navideñas: Pimientos del piquillo rellenos

Un año más, veía cómo -por falta de tiempo debido al trabajo- me pillaban las Navidades sin meterme en la cocina a preparar recetas y disfrutar entre cacharros… ¡y eso no podía ser!

Así que hoy, aún con un resfriado incipiente y un cansancio acumulado bastante importante, me he propuesto adentrarme en la semana de Nochebuena subsanando esta situación:
* prefermento del Panettone esperándome en la encimera de la cocina
* pulpo recién cocido en la olla lenta
* todo lo necesario para hornear galletas y Roscón de Reyes
* un pan 100% centeno (y alcaravea) enfriándose
* una masa retardada de pan con aceitunas en la nevera

Me ha venido tan bien dedicar la tarde a estas faenas…
Y es que me hace muy feliz cocinar (Sí, feliz. Qué rara soy, ¿no?)
Por lo que intentaré seguir sacando hueco en estos días para hacer fotos y publicar alguna receta, no vaya a ser que alguien se deje caer por el blog buscando inspiración e ideas y no se encuentre novedades desde hace un par de meses…

Arranco con una receta que preparé hace tiempo (al poco de llegar de nuestra ruta de vacaciones por Navarra) pero que puede ser un entrante perfecto para estas fiestas, además es muy rápida, sencilla y está deliciosa.
Intentad elegir -siempre en la medida de vuestras posibilidades- unos buenos ingredientes: pimientos del piquillo navarros, lomos de bonito del Cantábrico, ajo morado de las Pedroñeras… y tendréis el éxito asegurado ;)
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